Cuando Lacourte Raquin Tatar confió a Archimage el diseño de sus nuevas oficinas, la misión era clara: crear un entorno refinado y funcional para sus 105 colaboradores, distribuidos en 2.5 plantas (2,547 m²) del edificio Cézanne en el prestigioso distrito 8 de París.
Desde el principio, el proyecto se guió por una visión clara: reinterpretar la elegancia de los principales despachos de abogados internacionales, garantizando al mismo tiempo un ambiente cálido y contemporáneo. El objetivo no solo era diseñar un espacio que reflejara la reputación y el profesionalismo del despacho, sino también crear un entorno que fomentara la concentración, fomentara la conexión y mejorara la experiencia laboral diaria.
Reflejando excelencia sin ostentación
En primer lugar, Archimage pensó en reflejar los códigos de los mejores despachos de abogados del mundo: elegancia, profesionalidad y presencia, sin caer en el lujo ostentoso.
En segundo lugar, diseñe una distribución inteligente que separe claramente el flujo de clientes y empleados. La «suite de clientes», con su entrada exclusiva y una configuración prácticamente autónoma, ofrece una experiencia segura y exclusiva.
En tercer lugar, se busca un equilibrio entre la tradición de las oficinas cerradas y un espíritu moderno de colaboración. Se imaginó una zona de relajación exclusiva como un lugar para recargar energías, reflexionar o conectar durante las sesiones de trabajo informales.
Un ambiente tranquilo y atemporal.
¿El resultado? A Ambiente elegante pero discretoInsensible a las modas pasajeras, un entorno donde la calma y la concentración prevalecen de forma natural. Un espacio que no solo fomenta el rendimiento, sino que... eleva la experiencia cotidiana de quienes le dan vida.
Crédito de la foto: Salem Mostefaoui.