Las nuevas oficinas de Nilfisk, de dos plantas, ocupan 400 + 800 m² en Budapest, situadas a los pies de la Torre MOL. Inicialmente, DVM presentó una oferta para la construcción, la cual resultó exitosa y le otorgó la responsabilidad total del diseño, lo que permitió que el proyecto se completara bajo un modelo de diseño y construcción.
La sede húngara de la empresa danesa, anteriormente ubicada en Inforpark, en el distrito 11, coordina las operaciones en gran parte de la UE, mientras que la producción se mantiene en Székesfehérvár. La nueva oficina reúne a los equipos en un mismo lugar, en un entorno profesional y tranquilo que refleja los valores daneses de Nilfisk y su enfoque en el bienestar laboral.
Un entorno tranquilo y conectado
La ubicación de la oficina en el sexto piso ofrece una vista panorámica del Danubio y la presa de Kopaszi, lo que realza la calidad del espacio de trabajo. Se conservaron partes del área alquilada anteriormente, como las salas de reuniones, las paredes de cristal y el mobiliario de la cocina, según lo solicitado por el cliente, y se realizaron actualizaciones para alinear el diseño interior con la identidad de marca de Nilfisk.
Como rasgo distintivo, una de las máquinas de alta tecnología de Nilfisk se colocó dentro de la oficina como una pieza de exhibición funcional, sirviendo como la “joya” del espacio de trabajo de Budapest.
Desafíos y logros
El proyecto planteó varios desafíos técnicos, incluyendo techos acústicos disimulados como placas de yeso lisas. El equipo de DVM logró superar estas complejidades ocultas manteniendo los estándares estéticos y funcionales del proyecto.
A pesar de los obstáculos, el proyecto concluyó con éxito, y tanto el cliente como el inquilino expresaron su plena satisfacción con el resultado.
El proyecto se completó gracias a la colaboración de los equipos de diseño, arquitectura e ingeniería de DVM, que lograron un resultado coherente y de alta calidad. Tanto el cliente como el inquilino expresaron su plena satisfacción con el resultado.
Fotografía: Zsolt Hlinka