Redefiniendo el diseño de la atención médica privada: el proyecto Dr. Rose de DVM en Budapest

Cuando DVM recibió el encargo de diseñar una vez más para el Dr. Rose, esta vez en el quinto piso del edificio de oficinas Roosevelt en Budapest, el equipo reconoció la oportunidad de redefinir cómo puede ser un entorno sanitario.

El espacio de 1,900 m² fue diseñado para ofrecer precisión profesional y comodidad al paciente, asegurando que la tecnología, la funcionalidad y la experiencia humana trabajen en armonía, donde la curación comienza en el momento en que uno entra.

Diseñando para la comodidad y la precisión

El centro cuenta con 22 modernas habitaciones para pacientes, dos quirófanos de última generación, una zona administrativa y un centro de atención telefónica. Cada rincón se diseñó para garantizar un funcionamiento diario impecable y, al mismo tiempo, brindar una experiencia tranquila y reconfortante a los pacientes.

Crear un entorno aséptico pero acogedor supuso un reto particular. DVM diseñó un recorrido para el paciente que cumplía con los estrictos estándares médicos sin perder calidez. Se desarrollaron seis combinaciones de colores distintas para las habitaciones de los pacientes, lo que les brindó la posibilidad de elegir y una conexión personal.

Ambiente de calma y confianza

En la recepción, el equipo de diseño se centró tanto en la atmósfera como en la funcionalidad. Los materiales naturales, los detalles en índigo en las paredes y los tonos cálidos crean una sensación de calma y seguridad desde el primer momento. En estrecha colaboración con el equipo médico de la Dra. Rose, DVM diseñó un entorno que transmite una «profesionalidad cercana y acogedora»: un equilibrio entre confianza, atención y sofisticación.

Precisión técnica, armonía estética

En los quirófanos, los sistemas de gases medicinales y los soportes integrados se colocaron para cumplir con estrictos requisitos técnicos, manteniendo al mismo tiempo la coherencia visual. La filosofía de diseño de DVM garantiza que incluso los sistemas complejos puedan integrarse a la perfección dentro de una estética unificada.

Del concepto a la realidad

El momento más gratificante llegó cuando meses de desarrollo del diseño cobraron vida. Cada detalle encontró su lugar, revelando un entorno contemporáneo, inspirador y centrado en las personas, que fomenta tanto la excelencia profesional como el bienestar del paciente.

Fotografía: Zsolt Hlinka.